Hacer actuar Stanislavski contra Strasberg Jorge Eines
Lo que cuenta en la supervivencia de un arte como el del actor es, sobre todo, preservar aquellas cualidades humanas necesarias para ejercitarlo de una manera libre y plena. Si se trata de triunfar a toda costa como Marylin Monroe o como Marlon Brando, todos los medios para lograr el ansiado éxito profesional parecen valer la pena. No obstante, hay que ser conscientes del alto precio que suele pagarse por ello y, asimismo, en un ejercicio de realismo vital, saber que la mayor parte de los actores y actrices concluyen su formación o su relación laboral con el arte de la actuación sin fama, sin dinero y, en el mejor de los casos, con poco trabajo.
Quien descubra un lugar de pertenencia que vaya mas allá del éxito social deberá descubrir también, mientras aprende a no desmoralizarse, que no debe someterse a la inmoralidad del todo vale con tal de alcanzar el estrellato y el reconocimiento de los medios y el público.
En este sentido, y desde la óptica de la enseñanza del arte de actuar, ¿cuáles son los límites a los que debe atenerse un pedagogo? ¿Hay principios claros en los extremos del arte del actor como los hay en los deportes extremos? ¿Es perversa, en definitiva, la aplicación del método interpretativo del Actor’s Studio?
A pesar de que los contenidos teóricos de los estudios iniciales de Stanislavski y su articulación con el psicoanálisis, la Gestalt o el psicodrama han proliferado y miles de escuelas en el mundo han pretendido ocultar el hueco metodológico propiciado por Lee Strasberg con aportaciones psicológicas que facilitaran la búsqueda personal, Jorge Eines opina que se trata de un inmenso
error: cualquier individuo es libre para autolesionarse, pero un profesor no debería impulsarlo a
que lo hiciera. La técnica es una regla de seguridad; de lo contrario, el arte se desplaza hacia un
extremo en el que ya no hay arte. Así, la técnica de la interpretación es concebida como un
proceso en el cual el actor o el alumno de Arte Dramático se interroga a sí mismo sobre los límites
de su propio arte.



En Hacer actuar, el actor en formación y el ya formado (si esto es posible, pues un actor nunca
está formado del todo) encontrarán una firme, vibrante y esclarecedora defensa de la técnica
como esencia del oficio de actuar que hace factible la aparición del talento, pues éste, en opinión
del autor, no se posee: se conquista.




Jorge Eines Jorge Eines. Maestro de actores, catedrático de Interpretación, director de teatro, teórico de la técnica interpretativa y académico de la Academia de las Artes Escénicas de España. Nació en Buenos Aires y en 1976 se instaló en Madrid donde obtuvo la Cátedra de Interpretación de la Real Escuela Superior de Arte Dramático y Danza (RESAD).
En 2011 fundó su Escuela de Actuación: la Escuela de Interpretación Jorge Eines. Sus montajes escénicos y libros gozan de un amplio reconocimiento y prestigio internacional. Entre los numerosos espectáculos que ha dirigido en diferentes países destacan el Woyazeck de Georg Büchner (nominado para el premio Molière a la mejor dirección), Fuenteovejuna de Lope de Vega, Alrededor de Borges y Los paraísos perdidos, ambas de Jorge Luis Borges, Dandin de Molière, La señorita Julia de Auguste Strinberg, los vanguardistas montajes de Antón Chéjov: Ivanov, Tío Vania y La gaviota, El precio de Arthur Miller (tres nominaciones a los Premios Max), Caminos del cielo de Juan Mayorga (ocho nominaciones a los premios ACE), Babilonia de José Ramón Fernández, Bodas de sangre de Federico García Lorca, Macbeth y Ricardo III de William Shakespeare, y Peer Gynt de Ibsen, espectáculos que han recibido numerosos galardones del público y la crítica de diversos países del mundo.

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Autores vinculados: Eines, Jorge

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IBIC: AN
Arte y Acción
Código 529103
ISBN 9788497841023
15,5 x 22,5
Pág. 176
Rústica con solapas
P.V.P. 17,9000 €
Precio sin iva 17,21 €
Octubre 2005